Curiosidades y anécdotas

Los cuatrocientos años de historia de la Plaza Mayor han generado numerosas curiosidades y anécdotas que harán las delicias de todos los madrileños, descubriendo historias insólitas que han sucedido en este espacio tan conocido, como por ejemplo, la famosa historia de la estatua de Felipe III que llegó a convertirse en un cementerio de gorriones o la historia del balcón de la Marizapola.

La Plaza ha tenido diferentes nombres a lo largo de la historia relacionados con los acontecimientos políticos de la época. Se ha conocido como: Plaza del Arrabal, Plaza Mayor, Plaza Real, Plaza de la República, Plaza de la Constitución, volviéndose a llamar Plaza Mayor.

En cada una de sus cuatro farolas podemos encontrar bajorrelieves con escenas de la vida cotidiana a lo largo de los siglos de la Plaza.

Esta sección se irá completando con curiosidades de todo tipo , que a su vez irán ilustradas, para disfrutar y conocer a fondo la historia anecdótica de la Plaza.

El caballo de Felipe III

Si paseamos por la Plaza Mayor encontraremos en el centro la estatua a caballo del primer rey Austria nacido en Madrid: Felipe III, apodado el piadoso por su afición a rezar el rosario nueve veces al día.

Accesos a la Plaza

La Plaza Mayor, tiene un total de diez arcadas que se han usado tradicionalmente como entradas y salidas de este recinto. Cada arco tiene un nombre que esconde detrás historias que han marcado de una u otra manera el devenir de la Plaza.