Plaza Mayor en la literatura: Especial Benito Pérez Galdós

Benito Pérez Galdós es uno de los principales escritores costumbristas y realistas del siglo XIX. Sus crónicas nos trasportan a un Madrid de chulapos, tipos castizos y toda una galería de personajes relacionados con la ciudad de Madrid. De su pluma salieron las mejores descripciones de la ciudad en el siglo XIX, a través de sus novelas como Fortunata y Jacinta, Misericordia o los Episodios Nacionales, etc., recorreremos los espacios relacionados con Madrid galdosiano y en particular con la Plaza Mayor.

La vinculación de Galdós con Madrid fue tan grande que incluso se llegó a plantear su enterramiento en la propia Plaza Mayor.

Presencia de la Plaza Mayor en la obra “Fortunata y Jacinta”

Ofreciendo una visión panorámica y todo lo fidedigna posible de las apariciones más relevantes que la Plaza Mayor ha tenido en la obra de Benito Pérez Galdós, y para probar la vida e importancia que dicha plaza ya tenía para nuestra ciudad a finales del siglo XIX, les presentamos este conciso documento.

Es muy significativa la presencia de la Plaza Mayor madrileña en las distintas obras del escritor que mejor ha retratado los muy diversos ambientes de Madrid; sin embargo, es en su obra “Fortunata y Jacinta” donde Galdós establece unas relaciones más estrechas de los personajes con la Plaza Mayor y donde la cercanía con dicha plaza sumerge al lector en la atmósfera mágica que este lugar siempre ha tenido para los madrileños. Con su costumbrismo y su búsqueda del realismo, Benito Pérez Galdós fue capaz de captar la vida que emanaba de la Plaza Mayor e inmortalizarla en las líneas llenas de detalles que articulan sus novelas.

Siguiendo las huellas de Galdós en el tiempo, hasta remontarnos al Madrid que luego desembocaría en la capital de un país marcado por los acontecimientos del año 98 y por la generación de escritores e intelectuales que recibió el nombre derivado de esa fatídica fecha, y viviendo de la mano de dos personajes femeninos inolvidables, creados por el escritor canario, sus peripecias en el Madrid de la época, encontraremos en “Fortunata y Jacinta” las siguientes referencias a la Plaza Mayor:

1.Referencia al negocio de paños que el personaje de Plácido decide montar en la Plaza Mayor junto a la Casa de la Panadería: “Por esto sintió mucho Arnáiz que Estupiñá dejara la casa en 1837, cuando se le antojó establecerse con los dineros de una pequeña herencia. Su principal, que le conocía bien, hacía lúgubres profecías del porvenir comercial de Plácido, trabajando por su cuenta. Prometíaselas él muy felices en la tienda de bayetas y paños del Reino que estableció en la Plaza Mayor, junto a la Panadería. No puso dependientes porque la cortedad del negocio no lo consentía; pero su tertulia fue la más animada y dicharachera de todo el barrio.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte primera. Madrid: Sucesores de Hernando, 1915. p. 80. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 433122)

2. Referencia a la casa de Plácido en la Cava de San Miguel, en un costado de la Plaza Mayor: “Vivía Plácido en la Cava de San Miguel. Su casa era una de las que forman el costado occidental de la Plaza Mayor, y como el basamento de ellas es mucho más bajo que el suelo de la Plaza, tienen una altura imponente y una estribación formidable, a modo de fortaleza. El piso en que el tal vivía era el cuarto por la Plaza y por la Cava séptimo.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte primera. Madrid: Sucesores de Hernando, 1915. p. 94. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43312)

3. Referencia al linaje del personaje Dámaso Trujillo: “¿Quién puede indagar si Dámaso Trujillo, el que puso en la Plaza Mayor la zapatería Al ramo de azucenas, pertenece al linaje de los Trujillos antes mencionados?”

De nuevo tenemos aquí una referencia a otro comercio minorista instalado en plena Plaza Mayor, lo que nos hace pensar que estos eran abundantes en esta época en la Plaza.

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte primera. Madrid: Sucesores de Hernando, 1915. p. 185. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43312)

4. Referencia a la Plaza Mayor cuando Jacinta y Benigna deciden lavar al personaje del Pituso: “Los chillidos del Pituso se oían desde la Plaza Mayor. Enjabonáronle y restregáronle sin miramiento alguno, haciendo tanto caso de los berridos como si fueran expresiones de alegría.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte primera. Madrid: Sucesores de Hernando, 1915. p. 408. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43312) 

5. Referencia a la Plaza Mayor que hace el personaje de Feijoo: “Hoy es la primera vez que he tenido que tomar un coche de la Plaza Mayor aquí. Hasta ahora las piernas se han defendido, estas piernas que han hecho marchas de seis leguas en una noche… Tengo el simón a la puerta. Vente conmigo y vamos a dar una vuelta por las rondas del Sur.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte tercera. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 160. (Biblioteca Histórica Municipal, C /
43313)

6. Referencia cuando Fortunata va a dos tiendas de la Plaza Mayor: “Se fue a su casa, y al día siguiente salió a comprar tela para un vestido. Estuvo en dos tiendas de la Plaza Mayor, tomó después por la calle Toledo, con su paquete en la mano, y al volver la esquina en la calle de la Colegiata para tomar la dirección de su casa, recibió como un pistoletazo esta voz que sonó a su lado: ¡Negra!”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte tercera. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 393. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

7. Referencia a otra tienda de la Plaza Mayor, en este caso de mantas: “A eso de las cinco fue el misántropo a una tienda de la Plaza Mayor a ver las mantas granadinas con que quería obsequiar a sus amigos ingleses.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte cuarta. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 145. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

8. Referencia nueva a otro comercio de la Plaza y a una indigente: “Al ir a la tienda de la Plaza Mayor en busca de aquel original artículo, tropezó con una ciega que pedía limosna.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte cuarta. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 153. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

 

9. Referencia a un cuarto que había de ocupar Fortunata y que daba a la Plaza Mayor: “El gabinetito que ella había de ocupar tenía, como la sala, una gran reja para la Plaza Mayor.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte cuarta. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 210. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

10. Referencia metafórica a la Plaza Mayor por parte de Galdós: “El viento pasaba con la hora en brazos por encima de la Plaza Mayor y se iba hasta Palacio, y aún más allá, cual si fuera mostrando la hora a toda la Villa y diciendo a sus habitantes: Aquí tenéis las doce, tan guapas.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte cuarta. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 230-231. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

11. Referencia nueva a la Plaza y a la casa de Fortunata que daba a dicha Plaza Mayor: “Que Fortunata no se ha muerto, que está en Madrid, que vive cerca de la Plaza Mayor, que vive en la Cava de San Miguel, en la casa de los escalones de piedra, que está fuera de cuenta desde hace un mes, y que D. Francisco de Quevedo la asiste.”

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte cuarta. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 262. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

12. Referencia a la confluencia de algunas calles madrileñas en la Plaza Mayor (pág. 699 de la BVU): Atravesó la Plaza Mayor, desde la calle de Felipe III a la de la Sal, y en aquel ángulo no pudo menos que pararse un rato, mirando a las fachadas del lado occidental del cuadrilátero.

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte cuarta. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 268. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

13. Referencia a la Plaza Mayor y cómo se pasa por ella para hacer cierto itinerario por Madrid (pág. 734 de la BVU): Yo creí que el coche venía hacia acá, pues aunque el camino más directo desde la calle Atocha es Plaza Mayor, Ciudad Rodrigo y Cava, como en la entrada de la Plaza, por Atocha, están adoquinando y no se puede pasar, dije yo: Es que el cochero va a tomar la calle Mayor.

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte cuarta. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 346. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

14. Referencia a unas aves habituales en la Plaza Mayor (pág. 760 de la BVU): Al volver en sí advirtió que era ya día claro, y oyó el piar de los pajarillos que tenían su cuartel general en los árboles de la Plaza Mayor y en las crines de bronce del caballo de Felipe III.

 De esta cita se extrae que en esa época había árboles plantados en la Plaza Mayor de Madrid. 

Fortunata y Jacinta: Dos historias de casadas. Parte cuarta. Madrid: Librería de los Sucesores de Hernando, 1917. p. 398. (Biblioteca Histórica Municipal, C / 43313)

Hasta aquí nuestro recorrido por la Plaza Mayor y sus aledaños que aparece en la novela de Benito Pérez Galdós: “Fortunata y Jacinta. Dos historias de casadas.”

Presencia de la Plaza Mayor en la obra “Misericordia”

Otra obra clave del escritor canario que arroja una visión muy realista de la Plaza Mayor de Madrid y de la vida que emanaba de dicha plaza madrileña es, sin duda, “Misericordia”. Si bien en esta obra las citas a la Plaza Mayor son menos abundantes que en “Fortunata y Jacinta”, siguen aportando un panorama y una radiografía  certera y precisa de la atmósfera que envolvía a este lugar tan emblemático de nuestra ciudad.           

Las citas más importantes a la Plaza Mayor en “Misericordia” son las que detallamos a continuación:

Fotografía del escritor español Benito Pérez Galdós publicada en 1915 con motivo de haber promovido un homenaje a los fundadores de la revista La Esfera

1. Referencia a la Plaza Mayor y a las calles llenas de oscuridad que la circundaban: Por miedo a que le viesen hecho una facha, se pasaba semanas y aun meses sin salir de sus barrios; y como no tuviera necesidad imperiosa que al centro le llamase, no pasaba de la Plaza Mayor. Le azaraba continuamente la monomanía centrífuga; prefería para sus divagaciones las calles obscuras y extraviadas, donde rara vez se ve un sombrero de copa. En tales sitios, y disfrutando de sosiego, tiempo sin tasa y soledad, su poder imaginativo hacía revivir los tiempos felices, o creaba en los presentes seres y cosas al gusto y medida del mísero soñador.

2. Referencia a la Plaza Mayor. En “Misericordia” la plaza aparece como un lugar más lúgubre y solitario que la plaza llena de vida y de variopintos comercios que aparece en “Fortunata y Jacinta”. Lo vemos también en esta cita que aparece en la parte final de la novela: ¡Cómo se clareaba el despotismo hasta en sus menores movimientos! Doña Paca era la res humilde que va a donde la llevan, aunque sea al matadero; Juliana el pastor que guía y conduce. Desaparecieron en la Plaza Mayor, por la calle de Botoneras… Benina dio algunos pasos para ver el triste ganado, y cuando lo perdió de vista, se limpió las lágrimas que inundaban su rostro.

 Presencia de la Plaza Mayor en la obra “La Desheredada”

Continuando nuestra exploración de la obra de Galdós en busca de alusiones a la Plaza Mayor llegamos al primer intento naturalista del autor, que fue su novela “La desheredada”. En esta novela Galdós narra las desventuras de Isidora, la supuesta desheredada, una bonita muchacha que llega a la capital española llena de ilusiones, cae en la prostitución y acaba en la cárcel. Publicada en 1881, “La desheredada” se desarrolla en lo que ha llegado a conocerse y estudiarse como el Madrid de Galdós o Madrid galdosiano.

Algunas de las citas más importantes que el genuino escritor hace de la Plaza Mayor de Madrid en esta obra son:

1.Referencia a la plaza en una descripción de la gastronomía y los comercios de alimentación de Madrid: “En los barrios pobres las instalaciones son igualmente abundantes; pero la baratura declara la inferioridad del género. Hay una caliza dulzona que se vende por turrón, y unas aceitunas negras que nadan en tinta. De la Plaza Mayor hacia el Sur escasea el mazapán cuanto abunda el cascajo. La escala gradual de la gastronomía abraza desde los refinamientos de Pecastaing, Prast y la Mahonesa, hasta la cuartilla de bellota y la pasta de higos pasados que se vende en una tabla portátil hacia las Yeserías.”

2.Referencia a la Plaza Mayor mediante una descripción de sus fuentes y jardines, con los que contaba en aquella época, a través de los ojos de un personaje de la novela que se sienta en un banco de la plaza: “Pero Mariano que las vio y oyó los gritos de su tía, se hizo el tonto y apretó el paso como quien desea evitar un importuno encuentro. Poco después estaba sentado en un banco de la Plaza Mayor, junto a una de aquellas graciosas fuentes, en las cuales el agua, saliendo de una fingida roca, forma un globo elástico, cuyas paredes se ahuecan y se deprimen según las bate más o menos el aire. En la movible costra líquida hace el sol caprichosos iris y se retratan convexas imágenes del jardín y de los transeúntes. Completaba la fascinación del globito de agua un bullido juguetón, en el cual cualquier poeta habría podido oír, con buena voluntad, las risotadas de los niños de las náyades.”

3.Una tercera y última referencia en “La desheredada” a nuestra plaza, habla de las muchedumbres que solían frecuentarla ya en aquella época, lo que da una idea del importante foco social que la Plaza Mayor ha significado desde hace mucho tiempo para la villa de Madrid: “Arremolinose la gente; la tropa maniobró, y entre la revuelta muchedumbre, Palo-con-ojos distinguió a un individuo que iba en dirección a la Plaza Mayor.”

Presencia de la Plaza Mayor en la obra “Episodios Nacionales”

Finalmente y para concluir nuestro recorrido por la obra de Benito Pérez Galdós en busca del rastro que en ella ha dejado la Plaza Mayor, no podíamos olvidarnos de los Episodios Nacionales escritos por el genial autor canario. Abordaremos sobre todo uno, el más significativo en este aspecto y que retrata una parte fundamental y bastante sangrienta de nuestra Historia, como fue el período de la Guerra de la Independencia contra el ejército invasor de Napoleón. Este Episodios Nacionales es: “El 19 de marzo y el 2 de mayo”.

Ahondando en nuestras citas a la Plaza Mayor, que ha sido testiga durante siglos del devenir del pueblo madrileño, en el “El 19 de marzo y el 2 de mayo” encontramos la siguiente referencia, en la cual la plaza fue escenario de las primeras revueltas y levantamientos contra las tropas francesas de ocupación:

1.Referencia a la Plaza Mayor como foco del levantamiento del pueblo madrileño: “Después me dijeron que entre 9 y 11 todas las calles de Madrid presentaban el mismo aspecto; habíase propagado la insurrección como se propaga la llama en el bosque seco azotado por impetuosos vientos. En el Pretil de los Consejos, por San Justo y por la plazuela de la Villa, la irrupción de gente armada viniendo de los barrios bajos era considerable; mas por donde vi aparecer después mayor número de hombres y de mujeres, y hasta enjambres de chicos y algunos viejos fue por la Plaza Mayor y por los portales llamados de Bringas. Hacia la esquina de la calle de Milaneses, frente a la Cava de San Miguel, presencié el primer choque del pueblo con los invasores, porque habiendo aparecido una veintena de franceses que acudían a incorporarse a sus regimientos, fueron atacados de improviso por una cuadrilla de mujeres ayudadas por media docena de hombres.”

Con esta cita a la imperturbable y serena Plaza Mayor, que ha sufrido, entre otras cosas, tres incendios en sus cimientos centenarios pero que acoge siempre a los madrileños y madrileñas con la calidez pintoresca característica de sus muros y arcadas, así como a todos los visitantes que vienen a contemplarla y a vivir su atmósfera y ambiente especiales, concluimos este documento que refleja la luz que nuestra plaza arrojó sobre la obra inmortal de Benito Pérez Galdós. Un escritor que, enamorado de Madrid, dio vida a todo un universo particular relacionado con la ciudad: el Madrid galdosiano.

Retrato de Galdós realizado por Ramón Casas (hacia 1903- carboncillo sobre papel)

Retrato de Gáldos realizado por Ramón Casas